sábado, 19 de abril de 2014

La tartamudez.

     
      La tartamudez es la disfluencia más habitual. Un trastorno del habla que consiste en una alteración del ritmo y la fluidez verbal, que se caracteriza por repeticiones indeseadas de sílabas, palabras o frases, acompañadas de interrupciones espasmódicas de la conversación, que producen angustia y son difíciles de controlar.
      El origen de la tartamudez está en la falta de coordinación de los movimientos periféricos del habla, pero no se conoce su causa. Esta afección tiene una mayor incidencia en los varones y se manifiesta normalmente entre los tres y los seis años. Cuando se inicia en la edad adulta suele estar relacionada con un acontecimiento traumático o una lesión en el sistema nervioso.
 
DISFLUENCIA NORMAL.
      Es la que se produce cuando el niño está aprendiendo a hablar. En esta etapa es habitual que repitan sonidos, sílabas y palabras, especialmente en el inicio de las oraciones. El niño tiene muchas ganas de comunicarse, pero su pensamiento es mayor que su fluidez verbal. La disfluencia normal es más frecuente cuando el niño está emocionalmente alterado (muy contento o enfadado), cuando está cansado, o si le presionan para que hable. También puede desaparecer y reaparecer semanas o meses después. En el caso de disfluencia normal los niños o no les dan importancia, por lo que no se sienten frustrados ni avergonzados.
 
TARTAMUDEZ LEVE Y GRAVE.
      A diferencia de la disfluencia normal, que aparece y desaparece, la tartamudez leve sigue un patrón más regular. Puede que solo se presente en determinadas situaciones, pero probablemente se repetirá siempre que surjan esas mismas situaciones, y el niño suele avergonzarse y sentirse frustrado cuando le ocurre.
      En los casos de tartamudez grave la disfluencia del lenguaje se produce muy a menudo, y el niño se muestra tenso y, en ocasiones, evita hablar por miedo al ridículo. Es más frecuente entre los niños mayores, pero puede aparecer en cualquier momento entre los dos y los siete años, tras un periodo de tartamudez leve, o de repente, sin que existan antecedentes.
 
 
TIPOS Y SÍNTOMAS.
La tartamudez puede ser clónica, tónica, o mixta.
-La tartamudez clónica, que es la más conocida, consiste en la repetición involuntaria de sílabas o palabras.
-La tartamudez tónica produce espasmos que detienen o interrumpen la conversación, y puede deberse a una inmovilidad muscular fonatoria que bloquea totalmente la emisión de sonidos, por lo que frecuentemente se asocia con movimientos de cabeza, pies o manos del afectado.
-La tartamudez mixta es la más frecuente y combina los síntomas de ambas.
 
      Los signos que pueden alertar a los padres de la existencia de un problema de tartamudez que debe valorar un especialista son:
  • El niño repite sonidos, palabras o frases después de cumplir los cuatro años.
  • Gesticula mucho al hablar (parpadeo, muecas).
  • Sacude la cabeza cuando habla.
  • Siente vergüenza al hablar e, incluso, intenta evitarlo.
  • Le cuesta comunicarse y se siente frustrado por ello.
TRATAMIENTO DE LA TARTAMUDEZ.
      Respecto a los padres o maestros, es conveniente remodelar el ambiente en el que se desenvuelve el niño para disminuir los episodios de tartamudez en la medida de lo posible, y que el menor se sienta relajado y cómodo para expresarse, sin miedo a hacer el ridículo o ser evaluado y criticado. No conviene corregirle si se traba, ni meterle prisa, hay que dejarle hablar con tranquilidad, y centrándose en el contenido de lo que dice y no en la forma en la que lo dice.
 

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