escuela!
Aquí están cinco consejos para hacer que a tus hijos se emocionen por su educación.
1. Participa
Los niños toman en cuenta tus actitudes. Su interés en la escuela se puede incrementar si ven tu interés, ya sea que te unas al consejo para padres, seas voluntaria en las actividades escolares, acudas a eventos de la escuela, o te interese conocer a sus maestros.
“Los niños necesitan sentir que apoyas su escuela y que tienes una relación positiva con ella”, asegura Jeff Kluger, del Ontario Institute for Studies in Education, de la universidad de Toronto. “Si esa relación se rompe, es más difícil para tu hijo ser positivo.”
2. No te obsesiones por las calificaciones
Es normal que te preocupes por las calificaciones de tu hijo y que consultes con sus maestros si van bien. Pero no hagas de las calificaciones tu única preocupación ni hagas de tus expectativas algo abrumador.
“Esa es una buena manera de hacer que les deje de gustar la escuela”, asegura Kluger. “Queremos que los niños disfruten de la escuela. La atención debe centrarse en el proceso, el aprendizaje, no en obtener calificaciones excelentes.
3. Borra lo “aburrido”
“No creo en esa palabra,” dice la Dra. Deborah Chesnie Cooper, una psicóloga educacional y de desarrollo de Toronto. Cuando los niños dicen que les aburre, asegura la Dra., lo que realmente quieren decir es que se sienten frustrados con su aprendizaje (porque es muy difícil o muy fácil), no se relacionan con la materia (por ejemplo, en qué les ayudan las matemáticas en la vida diaria), no les gusta cómo se les enseña, o porque están preocupados por su rendimiento.
Habla con tu hijo y pregúntale qué es lo que encuentra aburrido. Las soluciones pueden ser nuevas estrategias de aprendizaje, atención extra o retos adicionales.
Otra táctica es simplemente explicarle que no todos tenemos los mismos gustos, que no todas las materias pueden ser su materia favorita y que no en todas pueden dar lo mejor de sí, aunque de todos modos tienen que intentar. El darse cuenta de eso puede aliviar su aburrimiento y su estrés por la materia.
4. Ayuda con la tarea
Esto no quiere decir que hagas la tarea con ellos (aunque si son pequeños, guiarlos puede ser apropiado), sino que les ayudes a desarrollar un programa.
¿Por qué a algunos niños les desagrada la tarea? No se debe necesariamente a que el trabajo sea difícil, sino porque lo hacen a un lado o intentar apresurarse a hacerlo. Define una hora para hacer la tarea, tal vez después de un descanso después de la escuela pero antes de la televisión u algún otro juego, y respétala.
“Ayúdales a que se organicen y a que sigan una rutina”, asegura la Dra. Chesnie Cooper. Los niños se sentirán mejor si completan su tarea sin tantas discusiones y con tiempo de sobra para relajarse y divertirse.
5. Disminuye la programación
Piensa en cómo tu propio trabajo (y tu actitud hacia él) sufre cuando estas saturada. Lo mismo les ocurre a los niños.
“Cuando los niños están sobre-programados es muy difícil que se concentren en la escuela”, asegura Kugler. Si les das un descanso se mantendrán frescos y listos para otro día escolar con más energía y entusiasmo.
1. Participa
Los niños toman en cuenta tus actitudes. Su interés en la escuela se puede incrementar si ven tu interés, ya sea que te unas al consejo para padres, seas voluntaria en las actividades escolares, acudas a eventos de la escuela, o te interese conocer a sus maestros.
“Los niños necesitan sentir que apoyas su escuela y que tienes una relación positiva con ella”, asegura Jeff Kluger, del Ontario Institute for Studies in Education, de la universidad de Toronto. “Si esa relación se rompe, es más difícil para tu hijo ser positivo.”
2. No te obsesiones por las calificaciones
Es normal que te preocupes por las calificaciones de tu hijo y que consultes con sus maestros si van bien. Pero no hagas de las calificaciones tu única preocupación ni hagas de tus expectativas algo abrumador.
“Esa es una buena manera de hacer que les deje de gustar la escuela”, asegura Kluger. “Queremos que los niños disfruten de la escuela. La atención debe centrarse en el proceso, el aprendizaje, no en obtener calificaciones excelentes.
3. Borra lo “aburrido”
“No creo en esa palabra,” dice la Dra. Deborah Chesnie Cooper, una psicóloga educacional y de desarrollo de Toronto. Cuando los niños dicen que les aburre, asegura la Dra., lo que realmente quieren decir es que se sienten frustrados con su aprendizaje (porque es muy difícil o muy fácil), no se relacionan con la materia (por ejemplo, en qué les ayudan las matemáticas en la vida diaria), no les gusta cómo se les enseña, o porque están preocupados por su rendimiento.
Habla con tu hijo y pregúntale qué es lo que encuentra aburrido. Las soluciones pueden ser nuevas estrategias de aprendizaje, atención extra o retos adicionales.
Otra táctica es simplemente explicarle que no todos tenemos los mismos gustos, que no todas las materias pueden ser su materia favorita y que no en todas pueden dar lo mejor de sí, aunque de todos modos tienen que intentar. El darse cuenta de eso puede aliviar su aburrimiento y su estrés por la materia.
4. Ayuda con la tarea
Esto no quiere decir que hagas la tarea con ellos (aunque si son pequeños, guiarlos puede ser apropiado), sino que les ayudes a desarrollar un programa.
¿Por qué a algunos niños les desagrada la tarea? No se debe necesariamente a que el trabajo sea difícil, sino porque lo hacen a un lado o intentar apresurarse a hacerlo. Define una hora para hacer la tarea, tal vez después de un descanso después de la escuela pero antes de la televisión u algún otro juego, y respétala.
“Ayúdales a que se organicen y a que sigan una rutina”, asegura la Dra. Chesnie Cooper. Los niños se sentirán mejor si completan su tarea sin tantas discusiones y con tiempo de sobra para relajarse y divertirse.
5. Disminuye la programación
Piensa en cómo tu propio trabajo (y tu actitud hacia él) sufre cuando estas saturada. Lo mismo les ocurre a los niños.
“Cuando los niños están sobre-programados es muy difícil que se concentren en la escuela”, asegura Kugler. Si les das un descanso se mantendrán frescos y listos para otro día escolar con más energía y entusiasmo.
Extraído de: http://mx.selecciones.com/contenido/a1005_ninos-estimula-a-tus-hijos-para-que-les-guste-la-escuela
¿Cómo sufren los niños la custodia compartida?
Por motivo de las fechas carnavalescas que nos encontramos, os dejamos un pasodoble de la chirigota de el Sheriff del año 2012 dedicado a la custodia compartida desde el punto de vista de los niños y las niñas que sufren la separación de sus padres.
http://www.youtube.com/watch?v=FFdRpFurZ_4
https://www.youtube.com/watch?v=dm6k4EGPyGU
1. ESTILO EDUCATIVO AUTORITARIO.
-Padres que imponen sus normas sin lugar a la discusión.
-Castigan las conductas inadecuadas para así prevenir problemas futuros sin dar ni pedir explicaciones.
-Exigentes en cuanto a la madurez del niño.
-No se comunican adecuadamente con sus hijos, ya que consideran que el diálogo es superfluo. Solo les importa la obediencia.
-No expresan afecto abiertamente a sus hijos.
-No tienen en cuenta los intereses y necesidades de sus hijos.
CONSECUENCIAS:
-Niños obedientes y sumisos cuando hay control de los padres, pero en cuanto hay ausencia de control, se vuelven temerosos e irresponsables.
-Niños con baja autoestima, tendencia a la depresión y a la auto culpabilidad.
-Pocas habilidades sociales para enfrentarse al mundo.
-Pueden tener actitud de huida o engaño ante los conflictos.
2. ESTILO EDUCATIVO PERMISIVO.
-Altos grados de afecto y comunicación, pero unido a una ausencia de control y exigencias de madurez.
-Son los intereses y deseos del niño los que dirigen la interacción entre el adulto y el niño. Los padres tratan de adaptarse a las necesidades del niño interviniendo lo menos posible para que el niño acepte el esfuerzo y las exigencias.
-Exigen poco a sus hijos tanto en el cumplimiento de normas como de madurez.
-Consideran que la educación no debe basarse en premios o castigos. Los niños son los que deben de aprender lo que está bien y lo que está mal.
CONSECUENCIAS:
-Fuerte inseguridad.
-Bajo rendimiento académico por falta de esfuerzo.
-Baja tolerancia a la frustración, no están acostumbrados a que les digan que no.
-Cambios de humor, mala regulación y autocontrol emocional y de los impulsos.
-Inmaduros para su edad.
3. ESTILO EDUCATIVO DEMOCRÁTICO.
-Altos niveles de afecto, exigencias y control. Padres cálidos pero al mismo tiempo exigentes y firmes. Imponen normas coherentes pero no rígidas.
-Estimulan la madurez de sus hijos.
-Comprensivos, afectuosos y fomentan la comunicación.
-Sensibles a las necesidades de sus hijos, estimulan la expresión de sus necesidades y les enseñan a ser responsables y autónomos.
-Relación caracterizada por el diálogo.
-Preferentes del razonamiento y de la explicación y no de la imposición.
-Saben hasta donde pueden llegar sus hijos, por ello no les presionan con aquello de lo que aún no están preparados.
CONSECUENCIAS:
-Mejor empatía y generosidad.
-Satisfechos con ellos mismos.
-Tienen buenas competencias y habilidades sociales. Buena autoestima, independencia y autonomía, control de impulsos y de conductas.
-Persistentes en las tareas lo que provoca un buen rendimiento académico.
-Buen desarrollo moral, sentido de la responsabilidad y aprendizaje de toma de decisiones.
-Muy buen afecto y relación con los padres.
Ahora que conoces los diferentes tipos, ¿Cuál quieres para tu hijo?
Explicación de un padre que está en paro.
Feliz día del padre.
Ya casi está acabando el día de los padres, y en el BLOG ANCLAIMON no queremos dejar pasar la oportunidad de volver a felicitar a esos padres que día a día trabajan por nosotros, que hacen lo impensable por nosotros, porque ¿qué padre no se ha quedado hasta las tantas ayudándote a montar las manualidades que te pedían en el colegio?
Queremos dar las gracias a cada uno de ellos por ser como son, por tratarnos como nos tratan, por hacernos sentir como únicos e insustituibles, pero sobre todo, por queremos como nos quieren: ¡¡FELICIDADES PAPÁS!!
Enséñales las cosas de verdad.
Carta a los papás y a las mamás:
-Ensénale a saltar en los charcos.
-Enséñale a observar "bichitos".
-Enséñale a dar besos de mariposa.
-Enséñale a dar abrazos tan fuertes como lo son ellos y jamás los olvides, ni mucho menos se los niegues, pues cuando pase el tiempo, los abrazos que más vas a echar de menos son aquellos que jamás le diste.
-Aprende a decirle cuanto lo quieres cada vez que lo pienses.
-Déjale imaginar e imagina con él, pues todos sabemos que los seres humanos cuando imaginamos es cuando somos verdaderamente felices, por lo que jamás le rompas sus imaginaciones ni sus fantasías...
-Déjale llorar y llora con él...
-Las paredes se vuelven a pintar y los objetos que se rompen se reemplazan, pero los gritos de papá y mamá duelen para SIEMPRE...
-Podéis fregar los platos más tarde porque mientras tu limpias él CRECE....
-Él no necesita tantos juguetes, por lo que no trabajad tanto y pasad más tiempo con él.
-Y sobre todo y la más importante, aprende a RESPIRAR, porque debéis saber que seréis padres y madres TODA LA VIDA pero él, ÉL SOLO SERÁ NIÑO UNA VEZ.
¿Influye el tipo de familia en la educación de los hijos?
Todos conocemos la definición de familia. Así, Giddens (1993) define la familia como un grupo de personas directamente ligadas por nexos de parentesco, cuyos miembros adultos asumen la responsabilidad del cuidado de los hijos. En nuestro caso, nos centraremos en las familias de homosexuales y heterosexuales; ya que actualmente el número de familias homosexuales ha incrementado notablemente. Las familias de homosexuales son aquellas formadas por dos adultos del mismo sexo que pueden tener o no hijos de otros matrimonios heterosexuales, a través de la adopción o por inseminación artificial en el caso que sean mujeres; en cambio, las familias heterosexuales son aquellas formadas por un hombre y una mujer que pueden tener o no hijos, ya sea por la forma tradicional, adopción, reproducción asistida o inseminación artificial. ¿Observáis alguna diferencia en el tipo de educación que les puede dar estos tipos de familia a sus hijos? Para contestar a esta pregunta, es preciso indicar que la sociedad se encuentra “divida” en dos grupos. Por un lado, aquellos que opinan que es la misma sociedad quien influye en la educación de estos niños, y por otro lado, es aquel que piensa que son los mismos padres los que influyen en la educación Posicionándonos en alguna de estas dos posturas anteriores, la educación que les puede dar los padres o madres homosexuales puede ser igual que la que les puede dar unos padres heterosexuales. Lo único que influye negativamente en la educación de estos niños es la sociedad en sí, ya que es un tema muy polémico actualmente, ya que los homosexuales no están totalmente aceptados por la sociedad en general
Distintos tipos de padres.
-Padres que imponen sus normas sin lugar a la discusión.
-Castigan las conductas inadecuadas para así prevenir problemas futuros sin dar ni pedir explicaciones.
-Exigentes en cuanto a la madurez del niño.
-No se comunican adecuadamente con sus hijos, ya que consideran que el diálogo es superfluo. Solo les importa la obediencia.
-No expresan afecto abiertamente a sus hijos.
-No tienen en cuenta los intereses y necesidades de sus hijos.
CONSECUENCIAS:
-Niños obedientes y sumisos cuando hay control de los padres, pero en cuanto hay ausencia de control, se vuelven temerosos e irresponsables.
-Niños con baja autoestima, tendencia a la depresión y a la auto culpabilidad.
-Pocas habilidades sociales para enfrentarse al mundo.
-Pueden tener actitud de huida o engaño ante los conflictos.
2. ESTILO EDUCATIVO PERMISIVO.
-Altos grados de afecto y comunicación, pero unido a una ausencia de control y exigencias de madurez.
-Son los intereses y deseos del niño los que dirigen la interacción entre el adulto y el niño. Los padres tratan de adaptarse a las necesidades del niño interviniendo lo menos posible para que el niño acepte el esfuerzo y las exigencias.
-Exigen poco a sus hijos tanto en el cumplimiento de normas como de madurez.
-Consideran que la educación no debe basarse en premios o castigos. Los niños son los que deben de aprender lo que está bien y lo que está mal.
CONSECUENCIAS:
-Fuerte inseguridad.
-Bajo rendimiento académico por falta de esfuerzo.
-Baja tolerancia a la frustración, no están acostumbrados a que les digan que no.
-Cambios de humor, mala regulación y autocontrol emocional y de los impulsos.
-Inmaduros para su edad.
3. ESTILO EDUCATIVO DEMOCRÁTICO.
-Altos niveles de afecto, exigencias y control. Padres cálidos pero al mismo tiempo exigentes y firmes. Imponen normas coherentes pero no rígidas.
-Estimulan la madurez de sus hijos.
-Comprensivos, afectuosos y fomentan la comunicación.
-Sensibles a las necesidades de sus hijos, estimulan la expresión de sus necesidades y les enseñan a ser responsables y autónomos.
-Relación caracterizada por el diálogo.
-Preferentes del razonamiento y de la explicación y no de la imposición.
-Saben hasta donde pueden llegar sus hijos, por ello no les presionan con aquello de lo que aún no están preparados.
CONSECUENCIAS:
-Mejor empatía y generosidad.
-Satisfechos con ellos mismos.
-Tienen buenas competencias y habilidades sociales. Buena autoestima, independencia y autonomía, control de impulsos y de conductas.
-Persistentes en las tareas lo que provoca un buen rendimiento académico.
-Buen desarrollo moral, sentido de la responsabilidad y aprendizaje de toma de decisiones.
-Muy buen afecto y relación con los padres.
Diálogo madre - hijo.
Hoy he tenido que hacerle un justificante a mi hijo, para su maestro del Instituto, justificando su falta de asistencia, porque ha estado en el médico. Evidentemente, la he redactado correctamente, dirigiéndome a él de usted, e iniciando el escrito con un "Estimado Sr. profesor".
Cuando mi hijo la ha leído, se ha quedado pasmado, preguntándome que porque escribía un simple justificante, con tanta corrección, que solamente se trataba de un justificante para el profe, y ha añadido "ni que fuera el presidente del gobierno".
Y le he respondido lo siguiente:
Querido hijo, posiblemente, un maestro, es una de las pocas personas en este mundo, a las que debes respeto, ya que de él depende, que tu futuro, sea el de una persona educada, y con conocimientos.
De él dependen, también, los presidentes de gobierno, y cualquier otra profesión, de su trabajo dependen, en resumen, todas las personas que nos encontraremos en nuestra vida, y de él depende, el concepto que esas personas a su vez, tengan de nosotros.
Presidente de gobierno, puede ser cualquiera, como puedes ver en los últimos tiempos.
Maestro, solo pueden ser unos pocos, únicamente, los dispuestos a llevar una vida de entrega y esfuerzo, inculcando valores y conocimientos al bien más preciado de un padre: sus hijos.
Sin mirar, cedo mi puesto al maestro, durante gran parte del día, para que colabore con tu educación, pero JAMÁS, permitiría que un presidente del gobierno lo hiciera.
Es por eso, que le demuestro respeto, y afecto. Si este justificante, fuera para un presidente de gobierno, posiblemente ni siquiera lo escribiría, porque a un presidente de gobierno, a cualquier presidente de cualquier gobierno, le importa poco tu educación.
Me ha mirado sonriendo, y me ha dicho "tienes razón".
CÓMO FOMENTAR LOS DEBERES A LOS NIÑOS.
Cuando mi hijo la ha leído, se ha quedado pasmado, preguntándome que porque escribía un simple justificante, con tanta corrección, que solamente se trataba de un justificante para el profe, y ha añadido "ni que fuera el presidente del gobierno".
Y le he respondido lo siguiente:
Querido hijo, posiblemente, un maestro, es una de las pocas personas en este mundo, a las que debes respeto, ya que de él depende, que tu futuro, sea el de una persona educada, y con conocimientos.
De él dependen, también, los presidentes de gobierno, y cualquier otra profesión, de su trabajo dependen, en resumen, todas las personas que nos encontraremos en nuestra vida, y de él depende, el concepto que esas personas a su vez, tengan de nosotros.
Presidente de gobierno, puede ser cualquiera, como puedes ver en los últimos tiempos.
Maestro, solo pueden ser unos pocos, únicamente, los dispuestos a llevar una vida de entrega y esfuerzo, inculcando valores y conocimientos al bien más preciado de un padre: sus hijos.
Sin mirar, cedo mi puesto al maestro, durante gran parte del día, para que colabore con tu educación, pero JAMÁS, permitiría que un presidente del gobierno lo hiciera.
Es por eso, que le demuestro respeto, y afecto. Si este justificante, fuera para un presidente de gobierno, posiblemente ni siquiera lo escribiría, porque a un presidente de gobierno, a cualquier presidente de cualquier gobierno, le importa poco tu educación.
Me ha mirado sonriendo, y me ha dicho "tienes razón".
CÓMO FOMENTAR LOS DEBERES A LOS NIÑOS.
Desde los 5 años de edad, se puede instaurar un “momento de los deberes”, que vaya incorporándose en casa de manera paulatina, en el que el niño incorpore como algo natural el tener un espacio para hacer actividades concretas (ya sea pintar, leer) que a medida que crezca se irá volviendo más complejo. Este es el cimiento de los futuros hábitos de estudio.
Por otro lado le podemos proponer a los niños, una hora en el que ellos se sientan cómodos para realizar los deberes. Hay que tener en cuenta que una vez llegados de colegio, comen y les entra sueño. Es conveniente dejarle descansar un poco, bien sea dormir, ver la tele, jugar, etc. Una vez hayan descansado tendrán ganas de sentarse a hacer los deberes y se concentraran con mayor facilidad.
Para que continúen con ganas, debemos invitarles a que hagan un descanso y tomen la merienda, de este modo van a descansar el tiempo de la merienda y a la vez cogen energía para continuar su hora de estudio.
Obtenido en: http://www.serpadres.es/3-6-anos/educacion-y-desarrollo/Como-organizar-los-deberes-para-que-el-curso-sea-un-exito.html







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