miércoles, 26 de marzo de 2014

Educar cocinando es posible.

      Cocinar con los niños es una experiencia única. Cocinar es una manera de socializar, compartir y aprender con ellos. Podemos empezar enseñando a los mas pequeños a comer sanoLos niños adquieren el sentido de responsabilidad y de trabajo en equipo. La satisfacción de comer algo preparado por ellos mismos les mejora el autoestima y refuerza el concepto de compromiso y esfuerzo. Pueden tocar distintas texturas, experimentar con sabores diferentes, ver cómo cambian de color los alimentos al cocinarlos y aprender de qué ingredientes se componen los platos dulces o salados.
 
      Cocinar combate el sedentarismo, en vez de mirar televisión mientras cocinamos, podemos pedirles que nos ayuden a preparar la comida. Pueden empezar por alcanzarnos algún utensilio o lavar frutas y verduras.
Cuando vemos que los niños poseen la suficiente habilidad para manipular los alimentos, es la edad ideal para introducirlos al fascinante mundo culinario. El hecho de estar en contacto con los alimentos, los estimula a probarlos y consumirlos. De esta manera estamos generando en ellos buenos hábitos alimentarios, fundamentales para su crecimiento y desarrollo.
 
      También podemos animarlos a cocinar para los demás, de esa manera pondrán todo su empeño para deleitar a los invitados. Luego se sentirán orgullosos por las felicitaciones de los comensales, siendo ellos mismos los responsables del éxito obtenido en la tarea realizada.
 
      Es muy probable que en sus primeras incursiones en la cocina terminen embadurnados en harina y con manchas de todo tipo, pero no olvidemos que la ropa se lava y las manchas se quitan, pero la ilusión de un niño y la felicidad que rebosa es para ellos lo más importante, y tú, que eres su padre o madre, lo debes de saber, porque ¿Qué padres no quieren ver felices y orgullosos a sus hijos?
 
 

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